Brooke Greenberg

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Brooke Greenberg

Nació en enero de 1993, a las 36 semanas de gestación y con un peso de 1,84 kg, y es la tercera de las cuatro hijas del matrimonio. La pequeña tuvo un parto relativamente normal y, a pesar de que tuvo que ser operada para corregir una dislocación en su cadera, todo parecía ir bien en ella. Sin embargo, rápidamente se descubrió que no era así. Sus padres,  Howard y Melanie, observaron desconcertados que su hija no crecía. Pasaban las semanas y Brooke seguía siendo la misma beba de siempre. Asustados, los padres de Brooke comenzaron a consultar a especialistas (endocrinólogos, principalmente) pero nadie pudo explicar cuál era el motivo de esta situación.

Han pasado más de 16 años y Brooke sigue teniendo el aspecto de una beba de poco más de 6 meses. No habla, hay que atenderla como si fuese un recién nacido, mide unos 70 centímetros de largo y ni siquiera puede alimentarse de forma normal. De alguna manera, su crecimiento está estancado y nada indica que esto vaya a cambiar en algún momento. Uno podría pensar que -dado que no crece- Brooke no se enferma, ni envejece. Lamentablemente esto no es así. Lo que sea que ocurre con su organismo, no la protege del deterioro físico. A lo largo de esta década y media de vida, la niña ha tenido severos problemas respiratorios, derrames cerebrales, úlceras e incluso un tumor que fue tratado con éxito.

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Niño Cambia de Sexo a los 8 años de Edad



La historia de José Romero, 8 años, es una de las historias más sorprendentes de los últimos tiempos, ya que a pesar de su corta edad, tenía muy en claro desde los 4 años que había nacido con el sexo equivocado, situación que se la hizo saber en su momento a sus padres, siendo hasta ahora, que pudo ver consumado su sueño de convertirse niña:”A medida que José crecía comenzó a decir que se sentía como una niña y cuando tenía cuatro años de edad insistió que realmente era una niña y no un niño”, declaró a la prensa Venessia, madre del menor, quien aseguró que en todo momento estuvieron de acuerdo con su hijo en el cambio de sexo y la adopción de su nueva identidad, al ahora responder al nombre de Josie:

“Ser una niña es bueno porque me permite hornear y cocina, llevar el cabello largo y usar aretes”, concluyó el menor, quien a los 12 años comenzará a tomar hormonas femeninas.

A pesar de lo controversial y polémico del tema, el estado de Arizona, ya tiene registrado a José como una mujer, por lo que a partir del momento que lo desee podrá llevar la vida de una mujer.

Fuente: El Universal